Volver al blog
Actividad física y hemofilia
26 de enero, 2026

Actividad física y hemofilia

La actividad física, cuando se adapta correctamente, puede ser una aliada importante: fortalece músculos, mejora estabilidad articular y aporta bienestar emocional. La clave es elegir actividades de menor riesgo, progresar de forma gradual y seguir recomendaciones profesionales.

Este artículo no reemplaza una indicación clínica. Si hay dolor, inflamación, o sospecha de sangrado, lo correcto es consultar al equipo médico.

Buenas prácticas generales

  • Preferir ejercicios de bajo impacto y con técnica supervisada.
  • Calentamiento y estiramiento suave para preparar el cuerpo.
  • Progresión gradual (intensidad y duración) para evitar sobrecarga.
  • Priorizar fortalecimiento y estabilidad (según recomendación profesional).
  • Detenerse si aparece dolor inusual y consultar si hay dudas.

FUNSALHE puede orientar sobre recursos educativos y la importancia del acompañamiento profesional para moverse con confianza.